21.1.13

Uníclope


Y es que este Cíclope es un no parar, una maquina solidaria de amor, que reparte a diestro y siniestro su amor fecundo, calido y dulce.

Entre los peñascos de una cala de Chipre, este Cíclope se golpeó contra un Unicornio. De largas crines, bañadas de plata y oro, de unos cascos poderosos negros azabache que sonaban a castañuelas flamencas y un cuerno prominente que le salía de la frente y terminaba donde comienzan los arco iris. Un segundo de respiro es lo que le dio al equino monocornudo, y lo que tardó el Cíclope que le hirviera la sangre.

De un huevo de oro y zafiros, nació bañado en un arcoiris un Uníclope: esponjoso, de un dulce entre la nutella y la crema de cacahuetes, tranquilo y feliz.